viernes

Rostropóvich - Bach Cello Suite N º 1 Preludio



Mstislav Leopóldovich Rostropóvich 

Bakú Azerbaiyán

1927-2007

Violonchelista

Instrumento: Violonchelo (Stradivarius "Duport",1711)


El mejor de su generación.
















J.S. Bach  Cello Suite Nº 1 G Preludio



Rostropovich - Bach  ( Completo ) : http://www.youtube.com/watch?v=MUAOWI-tkGg&feature=related

Las interpretaciones  de Mstislav Rostropóvich  son de un sonido y una fluidez como nunca oí en ningún violonchelista.



"Biblioteca Gustavo Riccio"


jueves

Arte Abstracto - Pintura



Documental 

La Nueva Percepción.


La abstracción pura surgió a partir del año 1910, influido por la aparición de las fotografías provoco la crisis del arte figurativo, muchos lo vinculan a partir del fauvinismo y del cubismo; ya que al arte abstracto toma un poco de cada uno y lo transforma en un estilo libre, con abstracción geométrica y rechazo de la imitación o copia de modelos.






















Arte Argentino

El Arte Abstracto

Duración 26 minutos

video

Gracias a Canal Encuentro.

http://www.encuentro.gov.ar/

"Biblioteca Gustavo Riccio"



miércoles

Jaume Plensa - Escultura


Jaume Plensa

España

Escultor - Artista Plástico

1955









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Documental para la T.V. española ( rtve.es) 

"LA ESCULTURA Y  EL ARTE DE JAUME PLENSA" 

Las obras de Jaume Plensa han llegado hasta conocidas galerías de arte, y también han inundado espacios públicos para el disfrute de todos. Para conocer a fondo su trabajo, "Imprescindibles" repasa la trayectoria del escultor catalán.


Opción 1

Duración: 58  minutos



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Opción 2

Duración: 58  minutos

Enlace : http://www.rtve.es/television/20101110/escultura-arte-jaume-plensa/369598.shtml
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http://www.jaumeplensa.com/

"Biblioteca Gustavo Riccio"

martes

Ideologías
































"Biblioteca Gustavo Riccio"

lunes

Evolución y Competencia


No existe la sana competencia.












"... el fenómeno de competencia que se da en el ámbito cultural humano y que implica contradicción y negación del otro ..."










Evolución y Competencia.


La evolución es un proceso conservador. Cuando uno habla de los seres vivos, y de la diversidad de los seres vivos, y piensa en la explicación evolutiva que propone un ancestro común para todos ellos, uno se maravilla con los cambios que han tenido que ocurrir desde el origen de los seres vivos al presente. Esta maravilla, sin embargo, no debe ocultarnos lo fundamental que es para que tal historia se produzca, la conservación de lo nuevo en la conservación de lo viejo. La biología moderna ha puesto su mirada en la genética y la herencia para explicar esta conservación, asimilando cada carácter o rasgo señalable en los seres vivos a un determinante molecular en los ácidos nucleicos. Así, para la biología moderna la especie aparece definida como una configuración genética que se conserva a través de la historia reproductiva de una población o de un sistema de poblaciones, y la evolución como el cambio en la configuración genética conservada en tal población o sistema de poblaciones. Yo pienso diferente. Yo pienso que lo que define a una especie es un modo de vida, una configuración de relaciones cambiantes entre organismo y medio que comienza con la concepción del organismo y termina con su muerte, y que se conserva generación tras generación como un fenotipo ontogénico, como un modo de vivir en un medio, y no como una configuración genética particular. El cambio evolutivo se produce, según esto, cuando se constituye un nuevo linaje al cambiar el modo de vida que se conserva en una sucesión reproductiva. Por esto, en la medida en que el cambio evolutivo se da a través de la conservación de nuevos fenotipos ontogénicos, lo central en el fenómeno evolutivo está, en el cambio de modo de vida y en su conservación en la constitución de un linaje de organismos congruentes con su circunstancia y no en contradicción con ella.
En estas circunstancias, el fenómeno de competencia que se da en el ámbito cultural humano y que implica contradicción y negación del otro, no se da en el ámbito biológico. Los seres vivos no humanos no compiten, se deslizan unos entre otros y con otros en congruencia recíproca al conservar su autopoiesis y su correspondencia con un medio que incluye la presencia de otros y no los niega.
Si dos animales se encuentran frente a un alimento y uno lo come y el otro no, eso no es competencia. No lo es porque no es central para lo que le pasa al que come que el otro no coma. En cambio, en el ámbito humano, la competencia se constituye culturalmente cuando el que el otro no obtenga lo que uno obtiene se hace fundamental como modo de relación.
La victoria es un fenómeno cultural que se constituye en la derrota del otro. La competencia se gana cuando el otro fracasa frente a uno, y se constituye cuando el que eso ocurra es culturalmente deseable. En el ámbito biológico no humano ese fenómeno no se da. La historia evolutiva de los seres vivos no involucro competencia. Por esto, en la evolución de lo humano no participa la competencia sino que la conservación de un fenotipo ontogénico o modo de vida, en el que el "lenguajear" puede surgir como una variación circunstancial a su realización cotidiana que no requiere nada especial. Tal modo de vida se dio en las coordinaciones conductuales de compartir alimentos pasándoselos los unos a los otros en el espacio de interacciones recurrentes de la sensualidad personalizado que traen consigo el encuentro sexual frontal y la participación de los machos en la crianza de los hijos, presente en nuestros ancestros de hace tres y medio millones de años. En otras palabras, digo que es en la conservación de un modo de vida donde el compartir alimentos, en el placer de la convivencia y el encuentro el reencuentro sensual recurrente, en el que los machos y las hembras se encuentran en la convivencia en torno a la crianza de los hijos, donde puede darse, y se habría dado, el modo de vida en coordinaciones consensuales de coordinaciones de acciones consensuales que constituyen el lenguaje.
En fin, pienso también que el modo de vida en el que las coordinaciones conductuales consensuales de coordinaciones conductuales consensuales surgen en la intimidad de la convivencia en la sensualidad y en el compartir, dando origen al lenguaje, pertenece a la historia de nuestro linaje desde hace por lo menos tres millones de años. Y digo esto en consideración al grado de involucración anatómica y funcional que nuestro cerebro tiene con el lenguaje oral.


Humberto Maturana

(Extraído del libro Emociones y Lenguaje en Educación y Política). Aquí.

Su Sitio : Escuela Matríztica de Santiago  -  http://matriztica.cl/

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Dentro de Revista El Bosco

Entrada 1 : El Amor.

Entrada 2 : Racionalidad y Emoción.
Entrada 3 : Origen de lo Humano: El Lenguaje.
Entrada 4 : Emociones.
Entrada 5 : Entrevista para la T.V. Chilena.
Entrada 6 : Entrevista Radio Concierto.
Entrada 7 : Entrevista para el programa televisivo "Tesis". España.
Entrada 8 Entrevista al Dr. Humberto Maturana - en Radio Concierto.



"Biblioteca Gustavo Riccio"


viernes

La Tentación de la Certidumbre - Entrevista



Humberto Maturana 

Filósofo, biólogo, epistemólogo.

Chile

1928


La Tentación de la Certidumbre.


Damos por implícito como certezas cosas que quizá no sean tan ciertas.


El Bosco






















Entrevista al filósofo Humberto Maturana en el programa televisivo "La Belleza del Pensar" por Christian Warken.


Duración: 57 minutos. 



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El profesor Humberto Maturana Romesín tiene su Escuela en Chile y va dando conferencias por el mundo.

"Biologia del Conocer."
"Conociendo el Conocer."
"Autopiesis."


Su libro más importante:  "El Arbol del Conocimiento".
(Bases Biológicas del Entendimiento Humano).


La obra de El Bosco ... siempre presente, siempre inspiradora.


Escuela Matríztica de Santiago  -  http://matriztica.cl/

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Dentro de Revista El Bosco:

Entrada 1 : El Amor.
Entrada 2 : Racionalidad y Emoción.
Entrada 3 : Origen de lo Humano: El Lenguaje.
Entrada 4 : Emociones.
Entrada 5 : Entrevista Radio Concierto.
Entrada 6 : Evolución y competencia.
Entrada 7 : Entrevista para el programa televisivo "Tesis". España.
Entrada 8 Entrevista al Dr. Humberto Maturana - en Radio Concierto.

"Biblioteca Gustavo Riccio"

jueves

Emociones


"... los discursos racionales, por impecables y perfectos que sean, son completamente inefectivos para convencer a otro si el que habla y el que escucha lo hacen desde emociones distintas."

















Entrelazamiento de emociones y lenguaje.










Emociones


Vivimos una cultura que ha desvalorizado a las emociones en función de una supervaloración de la razón, en un deseo de decir que nosotros, los humanos, nos diferenciamos de los otros animales en que somos seres racionales. Pero resulta que somos mamíferos, y como tales, somos animales que viven en la emoción. Las emociones no son oscurecimientos del entendimiento, no son restricciones de la razón; las emociones son dinámicas corporales que especifican los dominios de acción en que nos movemos. Un cambio de emoción implica un cambio de dominio de acción. Nada nos ocurre, nada hacemos que no esté definido como una acción de una cierta clase por una emoción que la hace posible. De esto resulta que el vivir humano se da en un continuo entrelazamiento de emociones y lenguaje como un fluir de coordinaciones consensuales de acciones y emociones. Yo llamo a este entrelazamiento de emoción y lenguaje, conversar. Los seres humanos vivimos en distintas redes de conversaciones que se entrecruzan en su realización en nuestra individualidad corporal. Si queremos entender las acciones humanas no tenemos que mirar el movimiento o el acto como una operación particular, sino a la emoción que lo posibilita. Un choque entre dos personas será vivido como agresión o accidente, según la emoción en la que se encuentran los participantes. No es el encuentro lo que define lo que ocurre sino la emoción que lo constituye como un acto. De ahí que los discursos racionales, por impecables y perfectos que sean, son completamente inefectivos para convencer a otro si el que habla y el que escucha lo hacen desde emociones distintas. Y esto es así, porque también el dominio racional en que nos movemos lo constituyen como un dominio de coherencias operacionales, y la aceptación de las premisas fundamentales que constituyen un dominio racional es un acto en un dominio emocional. Las premisas fundamentales que constituyen un dominio racional las aceptamos a priori, porque queremos hacerlo, porque nos gustan. En otras palabras, si queremos democracia, tendremos democracia y tendremos racionalidad democrática. Pero nunca la tendremos si no la queremos y no hacemos las conversaciones que la constituyen como un dominio de coordinaciones de acciones y emociones que funda la racionalidad que la justifica.
Me parece que el gran problema en la constitución de un país es la creación de una inspiración desde la cual sus habitantes pueden encontrarse en una concordancia emocional que les permite hacer ciertas conversaciones, como la de la democracia. Cuando era estudiante de medicina, en 1950, los estudiantes vivíamos nuestro ser como un quehacer que nos permitiría devolver a la comunidad chilena, al país, lo que habíamos recibido de él al hacer posible nuestro ser estudiantes. Estudiábamos medicina para devolver a la comunidad lo que habíamos recibido de ella. Nos ganaríamos la vida en el proceso, pero nuestra tarea era devolver al País lo que habíamos recibido del País. Y esto, de una u otra manera, constituía una inspiración fundamental, porque era allí donde los distintos grupos ideológicos nos encontrábamos. En el fondo, las distintas ideologías eran distintas perspectivas para mirar la tarea de cumplir un propósito fundamental, común.
Personalmente, no veo a la democracia como la oportunidad de lucha ideológica. Creo que la lucha ideológica niega la democracia y, al mismo tiempo, pienso que las ideologías son absolutamente esenciales y tienen presencia porque son distintos modos de mirar que permiten ver distintas cosas. Las distintas ideologías implican distintas conversaciones, es decir distintas redes de coordinaciones emocionales y de acciones, lo que resulta en distintas distinciones, en la tarea de realizar un proyecto común.
Las conversaciones de lucha no pertenecen a la democracia. La lucha constituye al enemigo porque lo requiere y oscurece las condiciones que le dan origen. En la lucha hay vencedores y derrotados, no-desaparición de enemigos. El derrotado tolera al vencedor en la espera de una oportunidad de revancha. La tolerancia es una negación del otro suspendida temporalmente. Las victorias que no exterminan al enemigo preparan la guerra siguiente. En la democracia no hay lucha. Si queremos democracia y de hecho estamos en la pasión de la construcción de una democracia, estamos en las conversaciones que constituyen un proyecto común de convivencia en la aceptación y respeto recíprocos que permiten la colaboración en la configuración de un mundo en el que la pobreza y el abuso no surgen como modos legítimos de vivir. Si estamos en la pasión por la democracia estamos en las conversaciones que hacen a las distintas ideologías distintos modos de descubrir distintos errores en la realización del proyecto común. Si estamos en la pasión por la democracia podemos escuchar al otro y cooperar. Si estamos en la lucha, el otro debe desaparecer o pronto o tarde me destruirá a mí.


Humberto Maturana 


(Extraído del libro Emociones y Lenguaje en Educación y Política). Aquí.


Su Sitio : Escuela Matríztica de Santiago  -  http://matriztica.cl/

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Dentro de Revista El Bosco:


Entrada 1 : El Amor.

Entrada 2 : Racionalidad y Emoción.
Entrada 3 : Origen de lo Humano: El Lenguaje.
Entrada 4 : Entrevista Radio Concierto.
Entrada 5 : Entrevista para la T.V. Chilena.
Entrada 6 : Evolución y competencia.
Entrada 7 : Entrevista para el programa televisivo "Tesis". España.
Entrada 8 Entrevista al Dr. Humberto Maturana - en Radio Concierto.

Biblioteca Gustavo Riccio"


miércoles

Origen de lo Humano: El Lenguaje


El lenguaje es un operar en coordinaciones, consensuales de coordinaciones de acciones consensuales












"...si la hominización del cerebro primate tiene que ver con el lenguaje, ¿con qué tiene que ver el origen del lenguaje?"










Origen de lo humano: el lenguaje.


Para explicarles por qué el fundamento emocional de nuestra razón no es una limitación, tengo que hacer alguna referencia al origen de lo humano y al origen del lenguaje. Para dar cuenta del origen de lo humano hay que comenzar haciendo referencia a lo que ocurría hace tres y medio millones de años atrás. Sabemos, por registros fósiles, que tres y medio millones de años atrás había primates bípedos que, como nosotros, tenían un caminar erecto, y poseían hombros, pero que tenían un cerebro mucho más pequeño (aproximadamente un tercio del cerebro humano actual). Sabemos también que estos primates vivían en grupos pequeños, como familias extendidas de diez a doce individuos que incluían bebés, niños y adultos. Examinando su dentadura sabemos que eran animales comedores de granos, por lo tanto, recolectores y, presumiblemente, sólo cazadores ocasionales. Todo esto indica que estos antecesores nuestros compartían sus alimentos y estaban inmersos en una sensualidad recurrente con machos que participaban en el cuidado de las crías, en un modo de vida que funda un linaje que llega al presente, y en el que, además, el cerebro crece desde aproximadamente 430 cc a 1450 ó 1500 cc. Pero, ¿cómo surge lo propiamente humano, y con qué se asocia este crecimiento del cerebro.
Se ha dicho frecuentemente que la historia de a transformación del cerebro humano tiene que ver con el uso de instrumentos, principalmente con el desarrollo de la mano en su fabricación. No comparto esta opinión pues la mano ya estaba desarrollada en estos antecesores nuestros. Me parece más factible que la destreza y sensibilidad manual que nos caracteriza haya surgido en el arte de pelar las pequeñas semillas de las gramíneas de la sabana, y en la participación de la mano en la caricia por su capacidad de amoldarse a cualquier superficie del cuerpo de manera suave y sensual. Sostengo, en cambio, que la historia del cerebro humano está relacionada principalmente con el lenguaje. Cuando un gato juega con una pelota, está usando las mismas coordinaciones musculares que nosotros. Si ustedes tienen algo y se les cae, lo toman en un peloteo que no es diferente al del gato. El mono lo hace con la misma o mayor elegancia que ustedes aunque su mano no pueda extenderse como la nuestra. Lo peculiar humano no está en la manipulación sino en el lenguaje y su entrelazamiento con el emocionar. Pero, si la hominización del cerebro primate tiene que ver con el lenguaje, ¿con qué tiene que ver el origen del lenguaje? Corrientemente decimos que el lenguaje es un sistema simbólico de comunicación.
Yo mantengo que tal afirmación nos impide ver que los símbolos son secundarios al lenguaje. Si ustedes estuviesen mirando por la ventana a dos personas sin oír los sonidos que emiten, ¿qué tendrían ustedes que observar para decir que esas personas están conversando?, ¿cuándo dice uno que otro está en el lenguaje? La respuesta es simple y todos la sabemos: uno dice que dos personas están conversando cuando ve que el curso de sus interacciones se constituye en un fluir de coordinaciones de acciones. Si ustedes no ven coordinaciones de acción, o según la jerga moderna, si ustedes no ven comunicación, nunca hablarán de lenguaje. El lenguaje tiene que ver con coordinaciones de acción, pero no con cualquier coordinación de acción sino que con coordinaciones de acciones consensuales. Más aún, el lenguaje es un operar en coordinaciones, consensuales de coordinaciones de acciones consensuales.


Humberto Maturana


(Extraído del libro Emociones y Lenguaje en Educación y Política). Aquí.


Su Sitio : Escuela Matríztica de Santiago  -  http://matriztica.cl/

Dentro de Revista El Bosco:
Entrada 1 : El Amor.
Entrada 2 : Racionalidad y Emoción.
Entrada 3 : Entrevista Radio Concierto.
Entrada 4 : Emociones.
Entrada 5 : Entrevista para la T.V. Chilena.
Entrada 6 : Evolución y competencia.
Entrada 7 : Entrevista para el programa televisivo "Tesis". España.
Entrada 8 Entrevista al Dr. Humberto Maturana - en Radio Concierto.

Nota: Los dibujos son un agregado personal, nada tienen que ver con el libro. Creo que retrata de alguna forma lo arriba escrito.

"Biblioteca Gustavo Riccio"

martes

Racionalidad y Emoción


Somos Mamiferos.













"...al declararnos seres racionales vivimos una cultura que desvaloriza las emociones..."











Racionalidad y Emoción.

¿Qué somos?, ¿qué es lo humano?  Corrientemente pensamos en lo humano, en el ser humano, como un ser racional, y frecuentemente declaramos en nuestro discurso que lo que distingue al ser humano de los otros animales es su ser racional.
Quiero llamar la atención de ustedes sobre estas afirmaciones que se hacen en el supuesto implícito de que es absolutamente claro lo que uno dice, y quiero hacer esto porque estas afirmaciones, hechas así, con tanta soltura, constituyen de hecho anteojeras como las que llevan los caballos para que no se asusten con el tránsito de los vehículos que los adelantan en una carrera más veloz que la suya.
Se ven pocos caballos con anteojeras en Santiago, pero en el campo las anteojeras aún se usan. ¿Con qué propósito se usan?, se usan para restringir la visión.  Si un caballo ve algo, un vehículo, por ejemplo, que viene rápido por el lado, se asusta y echa a correr.  Si lo ve cuando el vehículo ya pasó, su reacción es distinta.
Todos los conceptos y afirmaciones sobre los que no hemos reflexionado, y que aceptamos como si significasen algo, simplemente porque parece que todo el mundo los entiende, son anteojeras.
Decir que la razón caracteriza a lo humano es una anteojera, y lo es porque nos deja ciegos frente a la emoción que queda desvalorizada como algo animal o como algo que niega lo racional.  Es decir, al declararnos seres racionales vivimos una cultura que desvaloriza las emociones, y no vemos el entrelazamiento cotidiano entre razón y emoción que constituye nuestro vivir humano, y no nos damos cuenta de que todo sistema racional tiene un fundamento emocional.  Las emociones no son lo que corrientemente llamamos sentimientos.  Desde el punto de vista biológico lo que connotamos cuando 
hablamos de emociones son disposiciones corporales dinámicas que definen los distintos dominios de acción en que nos movemos.  Cuando uno cambia de emoción, cambia de dominio de acción.  En verdad, todos sabemos esto en la praxis de la vida cotidiana, pero lo negamos, porque insistimos en que lo que define nuestras conductas como humanas es su ser racional.  Al mismo tiempo, todos sabemos que cuando estamos en una cierta emoción hay cosas que podemos hacer y cosas que no podemos hacer, y que aceptamos como válidos ciertos argumentos que no aceptaríamos bajo otra emoción.

Tomemos como ejemplo de lo dicho la situación siguiente: al llegar a la oficina uno declara que piensa pedir un aumento de sueldo al jefe, y la secretaria amiga dice: “no le pidas nada hoy porque está enojado, no te va a dar nada”. ¿No es acaso lo que dice la secretaria una indicación de que ella sabe que la persona enojada solamente puede actuar de una cierta forma, no porque esté restringida de una manera absoluta, sino porque está en un dominio en el que sólo son posibles ciertas acciones y no otras?  Así decimos también, que las cosas dichas con enojo tienen una potencia, un valor, o una respetabilidad distinta de aquellas dichas en la serenidad y en el equilibrio. ¿Por qué?  No porque una cosa dicha en el enojo sea menos racional que una dicha en la serenidad, sino porque su racionalidad se funda en premisas básicas distintas, aceptadas a priori desde una perspectiva de preferencias que el enojo define.  Todo sistema racional se constituye en e1 operar con premisas aceptadas a priori desde cierta emoción.
Biológicamente, las emociones son disposiciones corporales que determinan o especifican dominios de acciones.  Los invito a meditar sobre como reconocen ustedes sus propias emociones y las de los otros; y si lo hacen verán que distinguen las distintas emociones haciendo alguna apreciación del dominio de acciones en que se encuentra la persona o animal, o haciendo una apreciación del dominio de acciones que su corporalidad connota.
Las emociones son un fenómeno propio del reino animal.  Todos los animales las tenemos.  Si ustedes en la noche, en su casa, al encender la luz y ver en el medio de la pieza una cucaracha que camina lentamente, gritan: “¡Cucaracha!”, la cucaracha empieza a correr de un lado para otro.  Si ustedes se detienen a observar lo que pasa, podrán darse cuenta de que las cosas que la cucaracha puede hacer en un caso y otro son completamente distintas.  La cucaracha que va caminando pausadamente en medio de la pieza puede detenerse a comer, pero la cucaracha que corre de un lugar a otro no puede hacerlo.  Lo mismo nos pasa a nosotros, pero nos pasa no solamente con las acciones, sino también conla razón.
Nosotros hablamos como si lo racional tuviese un fundamento trascendental que le da validez universal independiente de lo que nosotros hacemos como seres vivos.  Eso no es así.  Todo sistema racional se funda en premisas fundamentales aceptadas a priori, aceptadas porque sí, aceptadas porque a uno le gustan, aceptadas porque uno las acepta simplemente desde sus preferencias.  Y eso es así en cualquier dominio, ya sea el de las matemáticas, el de la física, el de la química, el de la economía, el de la filosofía, o el de la literatura.  Todo sistema racional se funda en premisas o nociones fundamentales que uno acepta como puntos de partida porque quiere hacerlo y con las cuales opera en su construcción.
Las distintas ideologías políticas también se fundan en premisas que uno acepta como válidas y trata como evidentes de partida porque quiere hacerlo.  Y si uno esgrime razones para justificar la adopción de esas premisas, el sistema racional que justifica esas razones se funda en premisas aceptadas porque sí, porque uno consciente o inconscientemente así lo quiere.
Observen ustedes que existen dos tipos de discusiones entre las personas.  Hay discusiones, desacuerdos, que se resuelven sin que uno vaya más allá de ponerse colorado.  Si yo digo que dos por dos es igual a cinco y ustedes me dicen: "¡no hombre, no es así! Mira, la multiplicación se hace de esta manera", mostrándome cómo se constituye la multiplicación, yo a lo más digo, "¡ah! de veras, tienes toda la razón, disculpa".  Si esto ocurre, lo peor que me puede pasar es que me ponga colorado y tenga unpoco de vergüenza.  
También puede ser que no me importe nada, porque el desacuerdo no tiene nada más que un fundamento lógico ya que sólo hubo un error al aplicar ciertas premisas o ciertas reglas operacionales que yo y el otro aceptábamos.  Nuestro desacuerdo era trivial; pertenecía a la lógica.
Nunca nos enojamos cuando el desacuerdo es sólo lógico, es decir, cuando  el desacuerdo surge de un error al aplicar las coherencias operacionales derivadas de premisas fundamentales aceptadas  por todas las personas en  desacuerdo.  Pero hay otras discusiones en las cuales nos enojamos (es el caso de todas las discusiones ideológicas); esto ocurre cuando la diferencia está en las premisas fundamentales que cada uno tiene.  Esos desacuerdos siempre traen consigo un remezón emocional, porque los participantes en el desacuerdo viven su desacuerdo como amenazas existenciales recíprocas.
Desacuerdos en las premisas fundamentales son situaciones que amenazan la  vida ya que el otro le niega a uno los fundamentos de su pensar y la coherencia racional de su existencia.
Por eso existen disputas que jamás se van a resolver en el plano en que se plantean.  Por ejemplo, la guerra en Irlanda del Norte no tiene solución a menos que un acto declarativo saque a ambos bandos del espacio religioso donde, dentro de los fundamentos de una creencia, niegan los fundamentos de la otra, y los lleve a un dominio de mutuo respeto.  No basta con que se reúnan a conversar los bandos oponentes desde la tolerancia al error del otro.  Si lo hacen así, terminarán peleándose, porque ambos bandos están defendiendo sistemas que, aunque coherentes en sí, tienen premisas fundamentales diferentes que se excluyen mutuamente, y que sus cultores aceptan o rechazan no desde la razón sino que desde la emoción: las premisas fundamentales de una ideología o de una religión se aceptan a priori y, por lo tanto, no tienen fundamento racional.  Más aún, si uno llega a proponer un argumento racional para escoger estas u otras premisas, reclamando para su sistema ideológico un fundamento racional, uno lo hace ciego a lo dicho más arriba, esto es, lo hace ciego al hecho de que las premisas fundamentales últimas que fundamentan la racionalidad del argumento convincente las aceptamos a priori.  Por esto, no podernos pretender una justificación trascendente para nuestro actuar al decir: "esto es racional".  Todo argumento sin error lógico es obviamente racional para aquel que acepta las premisas fundamentales en que éste se funda.
Lo humano se constituye en el entrelazamiento de lo emocional con lo racional.  Lo racional se constituye en las coherencias operacionales de los sistemas argumentativos que construimos en el lenguaje para defender o justificar nuestras acciones.  Corrientemente vivimos nuestros argumentos racionales sin hacer referencia a las emociones en que se fundan, porque no sabemos que ellos y todas nuestras acciones tienen un fundamento emocional, y creemos que tal condición sería una limitación a nuestro ser racional.  Pero ¿es el fundamento emocional de lo racional una limitación? ¡No!  Al contrario: es su condición de posibilidad, y ahora les voy a explicar por qué.


Humberto Maturana 


(Extraído del libro Emociones y Lenguaje en Educación y Política). Aquí.


Su Sitio : Escuela Matríztica de Santiago  -  http://matriztica.cl/

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Dentro de Revista El Bosco:

Entrada 1 : El Amor.

Entrada 2 : Entrevista Radio Concierto.
Entrada 3 : Origen de lo Humano: El Lenguaje.
Entrada 4 : Emociones.
Entrada 5 : Entrevista para la T.V. Chilena.
Entrada 6 : Evolución y competencia.
Entrada 7 : Entrevista para el programa televisivo "Tesis". España.
Entrada 8 Entrevista al Dr. Humberto Maturana - en Radio Concierto.

Nota: Los dibujos son un agregado personal, nada tienen que ver con el libro. Creo que retrata de alguna forma lo arriba escrito.

"Biblioteca Gustavo Riccio"

lunes

El Amor


Humberto Maturana
Biólogo y epistemólogo.
Chile
(1928)



















"El amor es la emoción que constituye el dominio de conductas donde se da la operacionalidad de la aceptación del otro como un legítimo otro en la convivencia."










Fundamento Emocional de lo Social.

La emoción fundamental que hace posible la historia de hominización es el amor.  Sé que puede resultar chocante lo que digo, pero, insisto, es el amor.  
No estoy hablando desde el cristianismo.  Si ustedes me perdonan, diré que, desgraciadamente, la palabra amor ha sido desvirtuada, y que se ha desvitalizado la emoción que connota de tanto decir que el amor es algo especial y difícil.  El amor es constitutivo de la vida humana, pero no es nada especial.  El amor es el fundamento de lo social, pero no toda convivencia es social. 
El amor es la emoción que constituye el dominio de conductas donde se da la operacionalidad de la aceptación del otro como un legítimo otro en la convivencia, y es ese modo  de convivencia lo que connotamos cuando hablamos de lo social.  Por esto digo que el amor es la emoción que funda lo social; sin aceptación del otro en la convivencia no hay fenómeno social.
En otras palabras digo que sólo son sociales las relaciones que se fundan en la aceptación del otro como un legítimo otro en la convivencia, y que tal aceptación es lo que constituye una conducta de respeto.  Sin una "historia de interacciones suficientemente recurrentes, envueltas y largas, donde haya aceptación mutua en un espacio abierto a las coordinaciones de acciones, no podemos esperar que surja el lenguaje.  Si no hay interacciones en la aceptación mutua, se produce separación o destrucción.  En otras palabras, si en la Historia de los seres vivos hay algo que no puede surgir en la competencia, eso es el lenguaje. Repito lo que ya he dicho, el lenguaje como dominio de coordinaciones conductuales consensuales de coordinaciones conductuales consensuales, puede surgir solamente en una historia de coordinaciones conductuales consensuales, y esto exige una convivencia constituida en la operacionalidad de la aceptación mutua, en un espacio de acciones que involucro constantemente coordinaciones conductuales consensuales en esa operacionalidad.  Como ya también dije, esto tiene que haber ocurrido en la historia evolutiva de nuestros antecesores, y lo que sabemos sobre el modo de vida más probable de ellos hace tres millones de años revela que ya entonces existía tal modo de vida.
Más aún, este modo de vida aún se conserva en nosotros.  En efecto, aún somos animales recolectores, y esto es evidente tanto en lo bien que lo pasamos en los supermercados como en nuestra dependencia vital de la agricultura; aún somos animales compartidores, y esto es evidente en el niño que se saca la comida de la boca para darla a la mamá, y en lo que nos pasa cuando alguien nos pide una limosna; aún somos animales que viven en la coordinación consensual de acciones y esto lo vemos en la facilidad con que estamos dispuestos a participar en actividades cooperativas cuando no tenemos un argumento racional para negarnos; aún somos animales en los que los machos participan en el cuidado de las crías, cosa que vemos en la disposición de los hombres para cuidar de los niños cuando no tienen argumentos racionales para desvalorizar tal actividad; aun somos animales que vivimos en grupos pequeños, lo que es aparente en nuestro sentido de pertenencia familiar; aún somos animales sensuales que vivimos espontáneamente en el tocarse y acariciarse, cuando no una cultura que niega la legitimidad del pertenecemos a contacto corporal; y por último, aún somos animales que vivimos la sensualidad en el encuentro personalizado con el otro, lo que es aparente en nuestra queja cuando esto no ocurre. Pero, por sobre todo, en el presente de la historia evolutiva a que pertenecemos, y que comienzo con el origen del lenguaje cuando el estar en el lenguaje se hizo parte del modo de vida que al conservarse constituyó el linaje Homo a que pertenecemos, somos animales dependientes del amor.  El amor es la emoción central en la historia evolutiva humana desde su inicio, y toda ella se da como una historia en la qué la conservación de un modo de vida en el que el amor, la aceptación del otro como un legítimo otro en la convivencia, es una condición necesaria para el desarrollo físico, conductual, psíquico, social y espiritual normal del niño, así como para la conservación de la salud física, conductual, psíquica, social y espiritual del adulto.
En un sentido estricto, los seres humanos nos originamos en el amor y somos dependientes de, él.  En la vida humana, la mayor parte del sufrimiento viene de la negación del amor: los seres humanos somos hijos del amor.
En verdad, yo diría que el 99% de las enfermedades humanas tiene que ver con la negación del amor.  No estoy hablando como cristiano, no me importa lo que haya dicho el Papa, no estoy imitando lo que él dice, estoy hablando desde la biología.  Estoy hablando desde la comprensión de las condiciones que hacen posible una historia de interacciones recurrentes suficientemente íntima como para que pueda darse la 'recursividad' en las coordinaciones conductuales consensuales que constituye el lenguaje.
En lo emocional, somos mamíferos. Los mamíferos son animales en los que el emocionar es, en buena parte, consensual, y en los que el amor en particular juega un papel importante.  Pero el amor, como la emoción que constituye el operar en aceptación mutua y funda lo ocurre también con social como sistema de conveniencia, los llamados insectos sociales.  Si ustedes observan un hormiguero, por ejemplo, notarán que las hormigas que lo constituyen no se atacan mutuamente, aunque si atacan y destruyen a un intruso, cooperan en la construcción y mantención del hormiguero y comparten alimentos.
Más aún, es posible construir la historia evolutiva de los insectos sociales y mostrar lo que los constituye como tales.  En efecto, a partir del estudio de las distintas clases de insectos que existen actualmente, y de los restos fósiles que de ellos hay, uno puede mostrar que el origen de la socialización de los insectos se produce en el momento en que las hembras ponen huevos y se quedan tocándolos y chupando ciertas secreciones deliciosas que éstos tienen sin comérselos o dañarlos.  En otras palabras, la historia de los insectos sociales se inicia cuando las hembras tratan a sus huevos como compañía legítima en una relación de aceptación mutua, y se constituye con la, formación de un linaje en el que esa relación de interacciones de aceptación mutua se conserva como modo de vivir y se amplía a las larvas y adultos.
Todas las comunidades actuales de insectos sociales -colmena, hormiguero o termitero- cualquiera que sea su complejidad, son el presente de una historia de conservación de relaciones, de aceptación mutua entre sus miembros que comienza en la relación hembra-huevo.  Si las hembras se hubiesen separado de sus huevos o los hubiesen destruido al tocarlos o chuparlos, esta historia no habría ocurrido.
La emoción que funda lo social como la emoción que constituye el dominio de acciones en el que el otro es aceptado como un legítimo otro en la convivencia, es el amor.  Relaciones humanas que no están fundadas en el amor -digo yo- no son relaciones sociales.  Por lo tanto, no todas las relaciones humanas son sociales, tampoco lo son todas las comunidades humanas, porque no todas se fundan en la operacionalidad de la aceptación mutua.
Distintas emociones especifican distintos dominios de acciones.  Por lo tanto, comunidades humanas fundadas en otras emociones distintas del amor estarán constituidas en otros dominios de acciones que no serán el de la colaboración y el compartir, en coordinaciones de acciones que implican la aceptación del otro como un legitimo otro en la convivencia y no serán comunidades sociales. 

Humberto Maturana. 



(Extraído del libro Emociones y Lenguaje en Educación y Política). Aquí.

Su Sitio : Escuela Matríztica de Santiago  -  http://matriztica.cl/

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Dentro de Revista El Bosco:

Entrada 1 : Entrevista Radio Concierto.
Entrada 2 : Racionalidad y Emoción.
Entrada 3 : Origen de lo Humano: El Lenguaje.
Entrada 4 : Emociones.
Entrada 5 : Entrevista para la T.V. Chilena.
Entrada 6 : Evolución y competencia.
Entrada 7 : Entrevista para el programa televisivo "Tesis". España.
Entrada 8 Entrevista al Dr. Humberto Maturana - en Radio Concierto.



Nota: Los dibujos son un agregado personal, nada tienen que ver con el libro. Creo que retrata de alguna forma lo arriba escrito.

"Biblioteca Gustavo Riccio"

 
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